En su última sesión del pasado 22 de septiembre, la Asamblea General de ANESCO ha expresado su respaldo a la reciente declaración institucional aprobada por el Ayuntamiento de Sevilla, en la que todos los grupos políticos municipales reclaman el reconocimiento de la singularidad del Puerto hispalense por su condición de único puerto marítimo de interior en España.
Con una facturación anual superior a 1.300 millones de euros y más de 20.000 empleos, el enclave es considerado estratégico por la UE y destaca por su carácter multimodal, con conexiones marítimas, ferroviarias y por carretera.
Instituciones como la Autoridad Portuaria de Sevilla, la Zona Franca hispalense o la Cámara de Comercio, así como sindicatos y partidos políticos vienen denunciando desde hace años un agravio comparativo respecto a otros puertos, ya que Sevilla asume gastos impropios —como esclusas, dragados y mantenimiento de puentes— que limitan su capacidad inversora. Reclaman por ello que se modifique la Ley de Puertos para equipararlo a territorios como Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla.
El reconocimiento de su singularidad permitiría mejorar la competitividad, atraer inversiones y reforzar el empleo, además de impulsar un transporte más sostenible y alineado con la estrategia europea de descarbonización.
Al ratificar este apoyo institucional, la patronal de la estiba española reafirma su compromiso con la equidad regulatoria y operativa dentro del sistema portuario nacional, defendiendo que la normativa portuaria y fiscal debe tener en cuenta las particularidades de cada puerto y reducir las desventajas competitivas que puedan afectar a operadores, incluida la estiba.