El 90% del volumen del comercio mundial se realiza por mar. Un porcentaje que revela una realidad incuestionable: sin el transporte marítimo sería imposible la importación y exportación de las mercancías necesarias para mantener el mundo actual. Y ¿quiénes hacen posible que estas mercancías se carguen y descarguen de los puertos a los buques y viceversa o entre buques? Las empresas estibadoras, pues casi el 70% de las mercancías que entran y salen a través de los puertos españoles necesitan ser estibadas.
Así pues, una empresa estibadora presta el servicio de manipulación de mercancías en los puertos, bajo el régimen de una licencia otorgada por las Autoridades Portuarias, que incluye las actividades de recepción, carga, estiba, desestiba, descarga, entrega y trasbordo de mercancías, que permitan su transferencia entre buques, o entre éstos y tierra u otros medios de transporte. Para ello, disponen de los medios técnicos necesarios y del personal cualificado con el fin de operar en las mejores condiciones posibles.
En este sentido, desempeñan un papel muy importante los Centros Portuarios de Empleo, sociedades que se constituyen con el objeto de facilitar la cesión temporal de trabajadores a las empresas estibadoras y que permiten adaptar la mano de obra a una actividad irregular en tiempo e intensidad como es la estiba.
Habitualmente, la empresa estibadora es titular de una concesión administrativa otorgada por la Autoridad Portuaria correspondiente, lo que le permite utilizar un área del muelle para desarrollar su actividad, explotando una terminal portuaria.
Las empresas estibadoras, además de las principales funciones que desempeñan, también pueden realizar otras operaciones, como por ejemplo: vaciado y llenado de contenedores; clasificación de mercancías; movimientos dentro del puerto con el fin de trasladar la mercancía a la zona de inspección correspondiente y desarrollo y mantenimiento de infraestructuras portuarias (grúas, almacenes, etc.). Hay que resaltar también que los puertos funcionan como nodos de intermodalidad ya que en ellos confluyen diferentes tipos de transporte (marítimo, ferroviario o carretera).
La importancia de los puertos como eslabones de la cadena logísticas viene avalada por estas cifras: la actividad del sistema portuario estatal aporta cerca del 20% del PIB del sector del transporte, lo que representa el 1,1% del PIB español. Además, las empresas estibadoras crean más de 12.000 empleos directos y realizan cuantiosas inversiones en infraestructuras y medios técnicos para poder realizar su actividad.
Como vemos, las empresas estibadoras juegan un papel muy importante en la cadena logística y están reconocidas como servicio esencial en un mundo en el que el transporte marítimo es el preferente y, por tanto, el vínculo entre la estiba portuaria y la vida cotidiana de los ciudadanos es muy fuerte y evidente.José Luis Romero Castaño
Secretario General de Anesco