Ahora que 2025 llega a su fin, es un momento oportuno para echar la vista atrás, hacer balance del camino recorrido y, sobre todo, proyectar nuestras metas para el año que está por comenzar. Desde ANESCO, queremos trasladaros nuestros mejores deseos para estas fechas y compartir con vosotros algunas reflexiones sobre el momento crucial que vive nuestro sector.
Si tuviera que definir este año 2025 con una sola palabra, esta sería estabilidad. Hemos vivido un ejercicio decisivo para el futuro de la estiba en España. La sentencia 551/2025 del Tribunal Supremo, que avaló nuestro modelo laboral, no solo ha supuesto un respaldo jurídico fundamental, sino que ha cimentado el camino para otro gran hito: la prórroga del V Acuerdo Marco hasta 2031.
Este acuerdo, alcanzado el pasado mes de septiembre con los sindicatos, garantiza un escenario de paz social para los próximos seis años. Es un logro colectivo que nos permite dejar atrás la incertidumbre regulatoria y centrarnos en lo que mejor sabemos hacer: ser un engranaje fundamental para la economía española, garantizando la eficiencia de una cadena logística por la que transita más del 80% de las mercancías.
Sin embargo, esta estabilidad laboral no es una meta final, sino la base necesaria para afrontar los inmensos desafíos que tenemos por delante. No podemos obviar que operamos en un entorno global complejo y altamente competitivo.
De cara a 2026, nuestra hoja de ruta en ANESCO seguirá marcada por la defensa de la competitividad de nuestros puertos frente a la intensa presión de otros hubs logísticos en Europa y el norte de África. Para mantener nuestro atractivo, debemos seguir trabajando en la eficiencia operativa, la contención de costes y la innovación.
Asimismo, la transición ecológica continúa siendo una prioridad ineludible. La aplicación del régimen de comercio de derechos de emisión (ETS) y las directivas del paquete Fit for 55 exigen de nuestras empresas un esfuerzo inversor notable. Por ello, desde la asociación seguiremos insistiendo ante las administraciones en la necesidad imperiosa de articular ayudas que faciliten esta adaptación sin que ello penalice nuestra posición en el mercado global.
A estos retos se suman la necesaria modificación de la Ley de Puertos, el impulso al relevo generacional y la mejora continua en la seguridad laboral, áreas donde no bajaremos la guardia. Tampoco perderemos de vista la transformación tecnológica, con la automatización y digitalización de terminales como vectores clave a largo plazo.
Quiero agradeceros, un año más, vuestra confianza y participación en los grupos de trabajo de la asociación. Vuestro compromiso es lo que da fuerza a la voz de ANESCO.
En nombre de todo el equipo y en el mío propio, os deseo una Feliz Navidad y un próspero año 2026, lleno de salud y éxitos para vuestras familias y empresas.
Un afectuoso abrazo,
José Luis Romero
Secretario General de ANESCO