El tráfico de mercancías en los puertos españoles creció significativamente el año pasado, impulsado por factores geopolíticos como la inestabilidad en el Mar Rojo y el desvío de rutas marítimas. Sin embargo, a pesar de este crecimiento, iniciamos 2025 con la misma preocupación que 2024: el impacto del régimen de comercio de derechos de emisión (ETS) en los tráficos portuarios.
Por este motivo, y apoyando la Declaración presentada por los gobiernos de España, Italia y Portugal en Bruselas, desde ANESCO seguiremos insistiendo durante este año en que es primordial que la Comisión Europea cree un marco político y jurídico que evite algunos de los riesgos del ETS como la pérdida de competitividad de los puertos europeos, la reducción del negocio de transbordo o el desvío de barcos a puertos no europeos, lo que ocasionaría un importante impacto negativo en el empleo y en las economías locales.
Junto a este tema, las materias prioritarias fijadas por la Asamblea de ANESCO sobre las que trabajar durante los próximos meses son: el relevo generacional; la seguridad laboral; la modificación de la Ley de Puertos; la lucha contra la corrupción y el tráfico ilícito en los puertos, incluida la mejora en los controles de entrada y salida de los recintos portuarios, y la necesidad de habilitar ayudas para la aplicación de las directivas relacionadas con el Fit for 55.
Y es que uno de los grandes desafíos a los que nos enfrentamos es el de la transformación de la maquinaria que se precisa para operar. Se necesita definir la tecnología limpia más adecuada y contar con la financiación necesaria para acometer estas inversiones que, hoy por hoy, tienen costes muy elevados, incluso 3 o 4 veces superiores.
Todos estos temas prioritarios sobre los que trabajar en este nuevo año persiguen el principal objetivo de ANESCO, que es la mejora de la competitividad del sector empresarial de la estiba.